burda style 11/2015 - Atelier - Rocío Olmo

¿Qué quiero ser de mayor?, es una de las preguntas que más nos hacemos cuando somos niños. Rocío Olmo siempre lo tuvo claro, y desde pequeña quería ser interiorista. Felizmente, pudo cumplir su sueño y desde hace doce años disfruta de su pasión como profesión, decorando apartamentos, revisando reformas integrales o diseñando la imagen de locales comerciales. “Hace un par de años empecé a diseñar cojines y láminas para mí y de pronto se me ocurrió que podía empezar a vender estos diseños. Siempre con la libertad de hacer lo que me apeteciese, sin la presión de que gustase a todo el mundo”. Y así fue, como dejó de limitarse al interiorismo, para comenzar a explorar el diseño del producto. Cojines, camisetas, láminas, banderas, son algunas de las piezas que forman parte del trabajo de la artista. Su estilo inconfundible, de aire alegre y jovial, destaca por los colores pastel, que nos trasladan de inmediato a Miami.
Me inspiro en la naturaleza, el mar turquesa, la arena amarilla y los edificios art decó del siglo XX. Sobre todo mi influencia es el arte pop de David Hockney. Sus cuadros me fascinan y transmiten perfectamente mis gustos estéticos en cuanto a color y dibujo”.
Las piezas con más éxito de ventas son los cojines arty (casualmente el producto favorito de Rocío), inspirados en movimientos artísticos de finales del siglo XX, donde destacan sus formas geométricas en rosa, amarillo y turquesa. Y no todo se queda ahí para esta diseñadora, el universo handmade es algo que siempre despertó curiosidad en ella. “Desde pequeña me ha encantado dibujar, en realidad es lo único que se me da bien en el ámbito DIY. Aunque la costura es algo que me atrae, ya que la he vivido muy de cerca por mi madre que siempre ha sido buena costurera y bordadora, pero a mí nunca se me ha dado bien” nos confiesa. Actualmente, se encuentra sumergida en el mundo de la serigrafía, investigando la técnica para futuros proyectos. Nosotros esperamos disfrutar en breve de todas sus novedades y seguir viajando con ella en el tiempo en un cadillac rosa al Miami de los ochenta.