burda style 12/2018 - Moda retro - La moda hace Historia

Fuerte, regia, polifacética. Katharina Wackernagel fue la elegida para interpretar a Aenne Burda, una mujer de negocios autodidacta que se hizo a sí misma. Nos hemos reunido con la actriz para entrevistarla.
¿Qué te impactó especialmente sobre la personalidad de Aenne Burda?
La fortaleza de la que hacía uso una y otra vez y que provenía directamente de su sufrimiento. Recibió golpes muy duros, tanto en su vida profesional como en su vida personal. La montaña de deudas que tenía al principio de su carrera, el rechazo que sufrió por parte de los diseñadores parisinos (principalmente porque era alemana) y la infidelidad de su marido. Y a pesar de todo, nunca se dio por vencida, ni se aisló, ni se separó. Al contrario, sacó fuerza de cada una de esas situaciones. Esta característica de su personalidad, convertir los reveses en una fortaleza, he intentado integrarla en mi vida. Como actriz solo te tienes a ti misma. Lo que tienes para ofrecer eres tú. Tu rostro, tu voz, tu cuerpo. Y después de ser rechazada en un casting es muy fácil tomárselo como algo personal. Lidiar con esas situaciones es algo que tendré que hacer durante toda mi vida. Por un lado no puedes conseguir todos los papeles, por otro lado hay que encontrar una forma de extraer algo positivo de ello.
¿Ya conocías la historia de la familia?
No, pero cuando leí el guión, la conexión fue instantánea. Sentí inmediatamente la extraordinaria energía de esta mujer. Todas las personas que la conocieron, aunque fuera solo un poco, describen su personalidad como explosiva. La historia de su matrimonio, que en la película se cuenta muy detalladamente, también me marcó. La decisión de continuar con la editorial surgió cuando descubrió, muy a su pesar, que su marido no solo la había traicionado sino que había tenido un hijo con otra mujer. Por un lado era una mujer increíblemente profesional que consiguió construir una editorial, una verdadera hazaña a nivel financiero. Pero por otro lado era una persona delicada y frágil. No es que fuera una persona contradictoria sino que era muy polifacética. Esto resulta inspirador para cualquier actor y para mí fue muy satisfactorio poder interpretar esa variedad de emociones.
Gran parte de la película se desarrolla en el taller de costura. ¿Sabes coser?
Esto puede resultar sorprendente pero no tengo ninguna habilidad con las manos. Lo mejor es que Aenne Burda tampoco cosía. Su principal cualidad era el ojo que tenía para la moda y su interés por el arte. Un detalle genial, es que en las escenas del taller de costura, la directora Francis Meletzky solo usó figurantes que eran diseñadoras o modistas de profesión y que sabían realmente lo que estaban haciendo. Eso para mí fue una suerte y al mismo tiempo de gran ayuda, porque durante las escenas podía preguntarles de qué se trataba exactamente.
¿Crees que hoy en día sería posible una carrera similar a la de Aenne Burda?
En el sector de las revistas tal vez sería complicado, porque Internet ha conquistado gran parte del mercado. Pero una historia de éxito profesional de estas dimensiones, una mujer protagonizando una subida así, y que al mismo tiempo lucha contra el sistema, es posible siempre y en cualquier punto del planeta.
Vestido 118

Tam: 36 – 46
Cuello de tira, mangas de murciélago y tapeta de polo extralarga. Este vestido por debajo de la rodilla y hecho con lana de color azul, sigue siendo tan bonito como lo era entonces. Los pliegues colocados a la altura de las caderas son pormenores muy femeninos