Los bolsillos ribeteados con solapa, cremallera o un solo ribete permiten variar los acabados y adaptar esta técnica clásica a todos los estilos de ropa. Tanto si desea un acabado elegante en una chaqueta entallada, un efecto deportivo con cremallera o un toque minimalista con un solo ribete, estas variantes ofrecen numerosas posibilidades creativas.
En este artículo, descubra paso a paso cómo realizar estos tres tipos de bolsillos, con consejos y esquemas para obtener un resultado limpio y profesional.
Y si buscas inspiración, descubre nuestra selección de chaquetas y blazers: modelos ideales para lucir este tipo de acabados.
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Bolsillo ribeteado con solapa intercalada
Este tipo de bolsillo se utiliza principalmente en chaquetas y abrigos clásicos. Para que la solapa pueda intercalarse correctamente entre los ribetes, debe ser unos milímetros más corta que la abertura del bolsillo.
Primero se confecciona el bolsillo ribeteado hasta la fase en la que se cosen los fondos del bolsillo. La solapa ya terminada se coloca entre los ribetes y se hilvana al ribete superior (1). A continuación, se fija el fondo interior al margen de costura de la solapa y al ribete superior, y se cose con un pespunte, del mismo modo que en el bolsillo ribeteado clásico. Por último, se pespuntean superpuestos los fondos del bolsillo… y listo.


Bolsillo ribeteado con cremallera
La versión deportiva del bolsillo ribeteado
Primero se hace el bolsillo ribeteado hasta el momento en que se cosen los fondos. Una vez hilvanada la cremallera por debajo del ribete, se cosen los fondos del bolsillo tal como se explica en el bolsillo ribeteado clásico, cosiendo al mismo tiempo las cintas de la cremallera. Después se pespuntean superpuestos los fondos del bolsillo… ¡y listo!
Bolsillo ribeteado con un solo ribete
Este bolsillo presenta un solo ribete; sin embargo, cuando el ribete supera los 2 cm de ancho, se habla de bolsillo con tapeta.
Para cada bolsillo se corta una tira de tela con el doble del ancho del ribete terminado, más 2 cm de márgenes de costura, y unos 3 cm más larga que el bolsillo terminado. Además, se necesitan dos fondos de bolsillo: uno de tela y otro de forro.
En los patrones burda aparecen marcadas la línea de aplicación del ribete, la línea de corte y la línea de aplicación del fondo del bolsillo. En algunos casos también aparece dibujado el fondo del bolsillo, que se calca dos veces por separado: una vez hasta la línea de aplicación del fondo (fondo de tela) y otra hasta la línea de aplicación del ribete (fondo de forro).
Se traspasan la línea de aplicación del ribete, la línea de corte y la línea de aplicación del fondo del bolsillo al revés de la tela con papel de calco burda. Para que estas líneas sean visibles por el derecho, se pasa un hilván a lo largo de las mismas.
Se refuerza la abertura del bolsillo termofijando una tira de entretela por el revés, sobre las marcas del bolsillo.
Al igual que en el bolsillo ribeteado clásico, existen dos métodos para confeccionar este tipo de bolsillo: el método clásico y el método de confección.
El método clásico
Prender la tira del ribete sobre la línea de aplicación del mismo, con los derechos encarados, y el fondo de tela sobre la línea de aplicación marcada, también con los derechos encarados (2).


Pespuntear por el revés el ribete y el fondo del bolsillo a lo largo de las líneas de aplicación. Realizar un corte a lo largo de la línea, cortando en sesgo hacia las esquinas, de modo que se formen pequeños triángulos (3).


Al cortar, no se deben tocar ni el ribete ni el fondo del bolsillo. En caso necesario, recortar el margen de la costura de aplicación del fondo a 1 cm de ancho. Pasar el fondo del bolsillo hacia dentro y volver el ribete hacia arriba, por encima del corte. Planchar hacia arriba los márgenes de la costura de aplicación del fondo y planchar abierta la costura de aplicación del ribete. Hilvanar entornada la tira del ribete, de forma que el canto del doblez coincida con la costura de aplicación del fondo del bolsillo (4).


Planchar. Pasar hacia dentro los extremos del ribete. Doblar hacia dentro los triángulos de los extremos del corte y coserlos al ribete con un pespunte, de costura a costura, sin tocar el fondo de tela (5).


Para evitarlo, lo mejor es volver hacia arriba el fondo del bolsillo y prenderlo. Prender por dentro el fondo de bolsillo de forro a la costura de aplicación del ribete (6).


Pespuntear el fondo de forro con el prensatelas unilateral al margen de la costura de aplicación del ribete (7), o bien coserlo por el derecho, exactamente en la costura de aplicación del ribete (8).




Planchar los fondos del bolsillo hacia abajo. Igualar los fondos y prenderlos superpuestos (9). Coserlos con un pespunte por la parte del fondo de forro.


CONSEJO
Si el ribete mide más de 1 cm de ancho, reforzarlo con una entretela fina.
El método de confección
Doblar la tira del ribete por la mitad a lo largo, con el revés hacia dentro. Planchar. Hilvanar superpuestos los cantos abiertos. Marcar la línea de aplicación con jaboncillo de sastre junto al canto del doblez, que corresponde al ancho del ribete terminado.
Prender el ribete con los derechos encarados, haciendo coincidir las líneas de aplicación. Prender el fondo de tela a la costura de aplicación, también con los derechos encarados (10).


Coser por el revés el ribete y el fondo del bolsillo con un pespunte a lo largo de las líneas de aplicación. Realizar un corte a lo largo de la línea marcada, cortando en sesgo en los extremos de modo que se formen pequeños triángulos (3). Al cortar, no se deben tocar ni el ribete ni el fondo del bolsillo. Recortar a 1 cm de ancho el margen de la costura de aplicación del fondo. Pasar el fondo del bolsillo hacia dentro. Colocar el ribete hacia arriba, por encima del corte. Planchar hacia arriba el margen de la costura de aplicación del fondo y hacia abajo el margen de la costura de aplicación del ribete. A continuación, terminar el bolsillo tal como se indica en el método clásico.
Importante: Para evitar que las costuras se descosan, asegurar bien los extremos con unas puntadas hacia adelante y hacia atrás.
Dominar los diferentes tipos de bolsillos ribeteados, ya sea con solapa intercalada, cremallera o un solo ribete, permite añadir un toque personalizado y profesional a cualquier prenda. Estos acabados requieren precisión, pero transforman por completo el aspecto de una prenda.
No dudes en probar cada versión en retales de tela antes de incorporarlas a tus proyectos: cuanto más practiques, más naturales te resultarán estas técnicas. ¡Tú decides cómo jugar con los estilos y los detalles para crear piezas únicas que reflejen tu personalidad!
Para leer también: Cómo coser un bolsillo ribeteado – Técnica de costura con burda


